IN LOVING MEMORY OF

Carlos

Carlos Mateo Alonzo Profile Photo

Mateo Alonzo

Mar 3, 1961 — Sep 21, 2026

Woodburn, Oregon

Obituary

Hoy nos reunimos con el corazón lleno de tristeza para honrar y recordar la vida de Carlos Mateo Alonso, un amado esposo, padre, abuelo, hermano, hijo y amigo. Carlos nació el 29 de febrero de 1961, en San Jerónimo Purenchécuaro, Michoacán, México. Es hijo de Bernardo Salvador Mateo y Petra Alonzo Camacho. Sus padres lo precedieron en la muerte, y hoy encontramos un poco de consuelo al pensar que Carlos ya está nuevamente junto a ellos. Sus hermanos son Maria Magdalena Carlos, Martha Mateo, Isabel Mateo, Marcos Mateo, Sandra Mateo y Tereza Mateo.

Carlos es uno de los hijos mayores de su familia y, desde muy joven, entendió lo que significaba tener responsabilidades y cuidar de las personas que amaba. Su camino lo llevó a los Estados Unidos cuando tenía aproximadamente 14 años, llegando a Woodburn, Oregón. Con el paso de los años, también vivió en Brooks, Oregón, y Kaiser, Oregón, para finalmente regresar a Woodburn, un lugar que llegó a ser una parte muy importante de su vida.

Como uno de los hijos mayores, Carlos asumió una responsabilidad que iba mucho más allá de sí mismo. Ayudó a sus padres a traer a sus hermanas menores a los Estados Unidos y trabajó para ayudar a construir una vida mejor para su familia. No dudó en hacerlo cuando su familia lo necesitó.

Carlos tuvo sus luchas a lo largo de su vida, como todos las tenemos. Pero esas dificultades nunca definieron el amor que sentía por su familia. Lo que verdaderamente definía a Carlos era su corazón: su disposición para cuidar, ayudar, proveer y estar presente para las personas que más amaba.

La familia era el centro de la vida de Carlos. Compartió con su esposa Florina un amor incondicional, un amor que no solamente se expresaba con palabras, sino también a través de la vida que construyeron juntos y de todos los momentos que compartieron. Para sus hijas Irene, Petra y Jennifer, Carlos fue un padre con mucho amor que siempre estuvo presente, incluso cuando la vida no era fácil. Y convertirse en abuelo le dio una alegría muy especial. Su nieto ocupaba un lugar muy importante en su corazón, y Carlos disfrutaba profundamente los momentos que compartía con él. Carlos era un hombre muy familiar, cariñoso y atento. Tenía un corazón enorme y sabía demostrar su amor a través de las cosas sencillas. También era un excelente cocinero. Para Carlos, la comida era mucho más que simplemente alimentarse; era una manera de reunir a la familia. Las comidas que preparaba, las conversaciones alrededor de la mesa y los recuerdos que se crearon juntos son momentos que permanecerán para siempre.

Y, por supuesto, si conocían a Carlos, seguramente también conocían otra de sus grandes pasiones: el Club América. Era un gran aficionado del equipo. El fútbol era algo que disfrutaba y que le daba emoción, conversación y, quizás, algunas discusiones de vez en cuando. Su pasión por el América era simplemente otra parte de lo que hacía que Carlos fuera único. Pero, por encima de todas estas cosas, el mayor legado de Carlos fue el amor. Amaba a su esposa. Amaba a sus hijos. Amaba a su nieto. Amaba a su hermano y sus hermanas. Amaba a sus padres y llevó siempre su recuerdo en su corazón. El amaba profundamente a su familia.

Hoy lloramos porque ya no podemos escuchar su voz, ver su sonrisa, sentarnos a su lado o compartir otra comida con él. Pero también celebramos la vida que vivió y todos los recuerdos que nos dejó. La historia de Carlos comenzó en San Jerónimo Purenchécuaro y continuó a través de fronteras, dificultades, responsabilidades familiares y de la vida que construyó aquí en Oregón. Dejó su hogar siendo apenas un adolescente, pero llevó con el a su familia, su cultura y su amor a dondequiera que fue.

Su vida nos recuerda que una persona no tiene que ser perfecta para dejar una huella que dure para siempre. Carlos tuvo sus luchas, pero su amor por su familia permaneció. Ese amor es lo que nosotros llevaremos adelante. A su esposa, a sus hijos, a sus nietos, a su hermano y hermanas, y a todos los que lo amaron: que los recuerdos de Carlos les den consuelo en los días que vienen.

Recordémoslo reunido alrededor de la mesa, cocinando para las personas que amaba. Recordemos su pasión por el fútbol y por su querido América. Recordemos su sonrisa, sus historias y esos momentos que hicieron de Carlos la persona que es. Y, sobre todo, recordemos el gran corazón que tenía para su familia. Carlos, nos dejaste una parte de ti que nunca será olvidada. Aunque ya no estés físicamente con nosotros, tu amor continúa viviendo a través de tu esposa, tus hijos, tus nietos, tu hermano y hermanas, y cada vida que tocaste.

Descansa en paz, Carlos, Caliki, Carliflais, Pit. Compadre. Que Dios te reciba en sus brazos y te conceda el descanso eterno. Siempre vivirás en nuestros corazones y en nuestros recuerdos. Hasta que nos volvamos a encontrar, te amamos, Carlos.


Arrangements by Simon Cornwell Funeral Home.

Woodburn, Oregon

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Funeral Services

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September
24

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Simon-Cornwell Funeral Home & Crematory

390 N 2nd St, Woodburn, OR 97071

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